composta casera

Hacer una composta casera puede ser la actividad ideal para toda la familia, además de que es una forma perfecta en la que podemos reciclar.

Si ya tienes implantado un nuevo chip ecológico, haz que los más pequeños del hogar aprendan sobre la naturaleza.

Es importante que conozcan lo que es un consumo responsable y la importancia del reciclaje, especialmente en estos momentos.

Así como el respeto que debemos tener al medio ambiente.

El hacer una composta casera tiene grandes recompensas, por ejemplo, podemos tener nuestro propio huerto, olvídate de los súper mercados.

Hoy en PLAN D te decimos todo lo que necesitas saber para realizar una buena composta casera.

Composta casera

Para poder realizar una composta casera es importante primero revisar estos tres puntos:

1. Necesitaremos un compostador

Es decir, un lugar especial en donde vamos a hacer crecer nuestra composta casera. El recipiente adecuado en el cual vamos a añadir nuestra materia prima para transformarlo en composta.

2. Nuestra mezcla de composta casera

Aquí vamos a tener que ensuciarnos las manos, vamos a necesitar de cáscaras de huevo, cáscara de fruta, todos los sobrantes de cualquier fruta o verdura, paja, hierba, etc.

La clave está en combinar el azúcar, la celulosa y el nitrógeno de los diferentes desechos orgánicos con el fin de preparar ese abono orgánico que, en esencia, es la composta casero.

3. El riesgo más importante de preparar composta casera es que los desechos se pudran y no consigamos nada más que una masa informe y pestilente.

Evitaremos ese riesgo de dos formas:

  • Intercalando en capas alternas los desechos húmedos y secos.
  • Ventilando periódicamente nuestra masa de compost.

    Receta para preparar tu composta casera

    Los pasos básicos son tres: preparar el compostador, ir añadiendo los desechos orgánicos por capas y, por último, hidratar bien tu fertilizante orgánico.

    Paso 1. Preparar el compostador

  • Si utilizas un tiesto o una caja de plástico, realiza unos agujeritos en la base y coloca una primera capa de tierra y una segunda de materiales secos como paja, restos de ramas de poda, serrín, etc.
  • Estas primeras capas secas evitarán que el fondo de tu compostador se pudra y estropee la mezcla.

    Paso 2. Añadir los desechos orgánicos

  • Algo importante que siempre debes recordar es que la composta casera no es un bote de basura, sino un recipiente que luego servirá para enriquecer la tierra de nuestro huerto urbano.

    En este contenedor añadiremos por capas diferentes desechos.

  • Los expertos recomiendan que vayamos intercalando capas de diferentes productos húmedos o verdes y secos, así conseguiremos ese equilibrio óptimo que necesita un compost casero de calidad.

    Paso 3. Que no se te olvide el agua

    Nuestro abono orgánico casero necesita cierto grado de humedad para poder ir formándose ese fertilizante artesanal que enriquecerá nuestros cultivos ecológicos.

    Así, es necesario que la reguemos de vez en cuando sin encharcar el contenedor, pero procurando que la humedad penetre en las diferentes capas que hemos ido añadiendo a nuestra caja de compost.

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